Cultura

Editorial La Secta: “El acceso a la palabra impresa está limitado principalmente por prejuicios”

1 septiembre, 2019


Hace pocas semanas se realizó el lanzamiento del libro “Y tú, ¿tan feliz” de Bárbara Carvacho, primera entrega de la Editorial La Secta, colectivo de espíritu feminista, conformado solo por mujeres y cuya apuesta responde a que cada obra publicada sea editada por escritoras, velando así porque se exponga parte de la multiplicidad de voces escriturales femeninas de este tiempo. ¿Cómo nacen los libros de La Secta? Sus creadoras lo explican. 


Una de las grandes tentaciones que nos vino con los años es eso de la fragmentación, la acción vital humana concebida desde el encapsulamiento, la individualidad. Por eso experiencias creativas colectivas como la que desarrolla la Editorial La Secta se erigen como proyectos de resistencia, de combate al estado de las cosas con su letargo y su falta de riesgo.

Conversamos con varias integrantes de este proyecto, aunque la voz principal surgió de una de ellas, la periodista Rocío Contreras quien nos cuenta que La Secta es la continuidad y la nueva forma del taller literario que lleva el mismo nombre y que se inició con el escritor Francisco Molina en 2017. “Desde ese año sesionamos semanalmente y todas nuestras publicaciones se desarrollaron en ese espacio. El grupo fue creciendo, ahora somos doce, sin contar colaboradoras en áreas como audiovisual, arte y diseño, donde alcanzamos más de veinte personas”. Contreras es enfática al señalar que el catálogo que desarrollan “es expresión del trabajo de cada una de nuestras integrantes”.

Jocelyn Zavala, profesora de Estado e integrante del proyecto, complementa lo anterior señalando que “nuestras escrituras se topaban en distintas perspectivas de lo que implica ser mujer: el abuso, el aborto, el amor entre nosotras, la forma en que lidiamos con las estructuras familiares” y que eso fue relevante en la creación de este espacio.

Además del sentido de colectivo, la naturaleza feminista y la constitución solo por mujeres de quienes la conforman, esta editorial tiene un muy interesante modelo de trabajo en la que cada libro editado cuenta con una editora en visita. Rocío comenta que el nombre de quien editaba un libro empezó a aparecer en las hojas técnicas de las publicaciones y con ello, se reveló que la presencia de mujeres editoras era muy destacada, además de ser una función que estaba invisibilizada para el público lector y “en donde tienes a Josefina Alemparte en la dirección editorial de Planeta Chile o a Marisol Vera en Cuarto Propio, que llevan haciendo un trabajo de años. La diversidad de microeditoriales nos permitió conocer el trabajo de Julieta Marchant (Cuadro de Tiza/Bisturí 10) y Claudia Apablaza (Los Libros de la Mujer Rota), primeras editoras en visita de La Secta, pero también los catálogos que levantan desde Valparaíso, Gladys González (Ediciones Libros del Cardo) o Martina Pedreros (Tinta Negra) en Valdivia”.

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Contreras remata señalando que esta editorial quiere “relevar el trabajo de mujeres en la edición chilena. No solo mostrar que siempre ha existido, sino que también dar cuenta de la diversidad de puntos de vista y propuestas de cada una, que es en definitiva el oficio de editora”.

Sobre experiencias similares dentro y fuera del país, Rocío indica que siendo un grupo de 12 personas, resulta imposible que no hubiesen referencias de otros proyectos, a nivel local por ejemplo, “rescatamos la continuidad de proyectos como la Carnicería Punk, dirigida por Diego Ramírez, que publica fanzines a punta de fotocopia y corchete en Editorial Moda y Pueblo, desde antes que cualquier feria boutique. Sus lanzamientos nos motivaron a sacar las pelucas y celebrar en privado nuestros fanzines, previo a lanzarnos a la publicación de libros”.

A nivel internacional, la periodista destaca el trabajo de Caballo de Troya, “con la residencia editorial de Luna Miguel y Antonio J. Rodríguez para el 2019, pareja que lleva años promoviendo narrativas jóvenes y que encontraron una forma de materializar esa motivación en sus publicaciones, muchas de ellas ya superaron la primera edición”.

Lanzamiento del libro “Y tú, ¿tan feliz” de Bárbara Carvacho. Foto: Alexandra Pinto.

Respecto a los criterios que utilizan en la selección de los textos a publicar, Rocío es muy clara al señalar que “el único requisito para publicar en Editorial La Secta es que el manuscrito sea trabajado en el espacio del taller. No existe una figura de autoridad que determina qué entra y qué no en nuestro catálogo. Promovemos el acceso a la palabra impresa a todas las narrativas comprometidas con el trabajo comunitario, eso significa dedicación y tiempo a nivel individual, pero en el colectivo entran otros códigos, como la empatía y la crítica”.

Belén Fernández, historiadora, docente universitaria y parte de este proyecto, suscribe a lo anterior señalando que conciben a la escritura como un ejercicio grupal, descentralizando la figura de la autora y ampliando el rol de la editora, “nos repartimos las labores, operamos como una colectiva, sin jerarquías en la toma decisiones. Ese modo de trabajar traspasa a nuestro quehacer una impronta plural y de sororidad que nos distingue de otros proyectos editoriales”.

Acerca del aporte que entrega Editorial La Secta desde su modelo de trabajo y su ideario feminista, Contreras comparte que ellas hicieron el esfuerzo por desmontar la forma de producción de un libro y que les resultó asombroso descubrir cada parte del proceso y entender que “cualquiera es apta para participar de la literatura, que el acceso a la palabra impresa está limitado principalmente por prejuicios. La capacidad de construir mundos en la ficción o de elaborar un punto de vista sobre un tema contingente, es propia de todas y cada una de las participantes del lenguaje. Esa impresión queremos producir en nuestras lectoras, que sin importar tu contexto siempre serás capaz de tomar la palabra y darle una forma particular”.

Bárbara Carvacho. Foto: Alexandra Pinto.

Inspira escuchar lo que señala Bárbara Carvacho, periodista y autora de “Y tú, ¿tan feliz?”-primer libro editado por esta editorial- respecto al valor de La Secta en un mundo en que los criterios de publicación editorial “se reducen a seguidores en internet, apellidos y redes de contacto”. Bárbara sostiene que este es un proyecto que “permite que cualquiera, las nadie, puedan dejar un registro histórico de lo que viven. A lo largo de la historia los relatos y aventuras han sido reducidos a vivencias del hombre blanco heterosexual; incluso los relatos de mujer pasan por el filtro fálico que domina la industria”.

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Carvacho continúa esta descripción señalando que lo que sucede en La Secta es totalmente lo opuesto a lo anterior, “somos mujeres, reunidas, permitiéndonos compartir esos secretos, encuentros, traumas y experiencias que siempre nos “invitaron” a callar. Por ser un “peligro” para nuestra integridad, por ensuciar nuestra imagen, por presentarnos de manera no-tan-pulcra como deberíamos”.

Jessica Araya. Foto: Martina Arratia

En relación a un público objetivo al que quieran apuntar con el proyecto, Rocío es clara al señalar que su intención es tener lectoras más allá del nicho, que están claras sobre el escenario actual que dice que se está leyendo más, desde soportes variados como podcast o clubes de lecturas. “Como editorial tenemos que contribuir de manera activa a crear audiencias. Hemos recibido comentarios sobre la novedad de nuestra propuesta, pero libros así han existido desde siempre, por eso es que queremos llegar a esa lectora que no necesariamente creció amando los libros, pero que podrá encontrar en Editorial La Secta un comentario crítico que sea contingente a sus inquietudes y sensibilidad”, concluye Contreras.

Por último y pensando en los desafíos concretos que se vienen con La Secta, la periodista afirma que “en octubre publicaremos “Nada muy serio”, de Jessica Araya y edición de Claudia Apablaza, primer libro de la Colección Trinchera, dedicada a la narrativa. Cerraremos el año con “Margen de Error”, de Jocelyn Zavala, una colección de crónicas que ya las quisiera escribir cualquier progre. Otra de las miembras de nuestra editorial va a publicar “Ella estuvo entre nosotros”, Belén Fernández, en Ediciones Overol, lo que nos parece increíble porque promueve la simbiosis en el escenario de publicación actual, que es uno de nuestros lineamientos como La Secta”.

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