Cultura

Ernesto Garratt, autor de ‘Allegados’: «este es un país sin ningún derecho básico garantizado»

21 junio, 2019


Para quienes vivimos alguna vez el allegamiento, encontrarnos con un libro titulado de este modo, ‘Allegados’, parece una especie de pequeña hendidura en donde vemos algo que llevamos claro en nuestra historia pero que poca gente conoce, una experiencia cruda e injusta pero que está normalizada hondamente en nuestro doméstico, por eso cuando enfrenté esta novela del periodista Ernesto Garratt, fue como mirar un poco mis viejas fotos lotinas en el relato de este adolescente de la Villa Frei en los ‘80.

Político, fantasioso, urgente de que estas personas que se allegan al alero de un techo ajeno estén dentro del mapa de los poderosos, Garratt en esta entrevista nos contó sobre esas energías que subyacen en su exitosa novela, además de los próximos pasos de esta historia para convertirse en serie -e incluso película- y cómo observa lo que sucede con sus pares creadores en estos tiempos que corren.

Conversemos sobre el amplio reconocimiento que ha tenido ‘Allegados’ desde su lanzamiento. Desde tu visión ¿cuál o cuáles crees que fueron las razones principales de su impacto?

La verdad es que el impacto me tomó por sorpresa y creo que esto tiene que ver que conecta con una realidad que no está dicha y que es la condición de allegamiento y que es difícil de explicarle a un gringo o a alguien que no viva en Chile porque tiene que ver con un tipo de pobreza, disimulada, escondida, y también tiene que ver con algo que es súper típico de Chile que es el pedir permiso, como pedir permiso para trabajar, pedir permiso para vivir en el país, pedir permiso para estudiar, este es un país sin ningún derecho básico garantizado, es un país en que uno tiene que estar todo el tiempo buscando autorización para hacer cosas que en otras partes son dadas por hecho.

 

Es evidente el componente político que luce y que subyace en tu novela, ¿esto fue una decisión tuya desde un principio o se fue desarrollando a medida que la escribías?

Yo siempre siento que una historia puede ser política sin necesidad de hablar de políticos o de ideologías políticas. Sabía que tenía tomar un punto de vista y una decisión política en el sentido de que la novela fuera consciente socialmente de lo que le pasaba a los personajes y que le ha pasado a muchas personas incluyéndome a mí, entonces sí, en ese sentido, había que tener una conciencia y una intención, una voluntad para que fuera una historia política como tú señalas, que fuera una historia que tuviera una intención política pero en el sentido de que operara como un comentario social, un comentario acerca de la polis en que vivimos ahora. Me gusta esa palabra porque habla de que en el fondo necesitamos ser animales políticos, no creo en esa idea que nos metió la ideología de los Chicago Boys y la dictadura de que hay que ser apolítico. Todo lo contrario, hay que ser súper político, porque vivimos en una polis. No somos animales que NO viven en la polis, somos animales que SÍ viven en la polis -y cuando hablo de animales me refiero a personas como parte de una fauna social-.

Captura del teaser del proyecto audiovisual ‘Allegados’

La condición de allegados es un estado terrible dentro de la historia. La urgencia por no ser oídos, lo tortuoso de estar donde no te quieren. ¿Por qué decidiste revelar en la novela esta realidad tan invisibilizada?

Siempre estaba buscando la manera de contar algo y cada vez que hablaba con directores o artistas en mi calidad de periodista, veía que ellos contaban algo que les era súper cercano. Yo como que empecé a hacer checking, soy periodista, fui estudiante, he sido muchas cosas que mucha gente ha sido así que no le veía mucha gracia contarlas y al final me di cuenta que uno normaliza la condición de allegado, no es normal ser allegado, es algo bien terrible. Me di cuenta que ahí estaba el foco de una historia que quería contar, la pesadilla que significa ser alguien miserable y pobre en este país tan cruel y maldito, en el sentido de que todo es cuesta arriba y que cuesta enormemente tener un lugar horizontal y de igualdad frente a otras personas que son iguales a ti.

Yo todavía tengo pesadillas de cuando estoy allegado y en el sueño estoy consciente y digo soy una persona adulta, porqué estoy acá de nuevo, es bien angustiante. Entonces frente a toda esa angustia y malos ratos que uno vivió y que mucha gente todavía vive, porque son un millón y medio de familias que viven en calidad de allegamiento voluntario e involuntario en Chile, y nadie se hace cargo de esa cifra, nadie, de ningún sector. Así que es importante hablar este tema.

 

En tiempos en que parece más cómodo no revelar los orígenes, tú haces lo contrario, ¿qué opinión te merece esta especie de veladura que algunos prefieren vivir?

Mi origen nunca me ha dado ninguna vergüenza. De hecho, siento orgullo de las personas que día a día tienen que vivir como yo viví o como muchos más chilenos viven una vida que está cuesta arriba, o sea, si no te sientes orgulloso de esa lucha diaria que das, no sé qué te da orgullo entonces, ¿vivir en una cuna de oro?, ¿ser alguien que ejerce un mínimo de esfuerzo y obtiene las cosas?, eso para mí es todo lo contrario, me da vergüenza. Así que nunca me ha dado vergüenza decir de dónde vengo o decir que mi mamá fue nana. Eso me da profundo orgullo, decir que mi abuela fue costurera, de hecho hay un dicho muy famoso peyorativamente aplicado por un millonario que menospreciaba a alguien por ser nieto de costurera, o sea, qué orgullo más grande que no te den nada y que te lo hayas ganado tú solo.

 

¿Qué formas de allegamiento crees que vivimos actualmente en Chile y Latinoamérica?

Sigue habiendo allegamiento, siguen habiendo personas que no tienen dónde vivir y que siguen allegadas. Por ejemplo, hace como un año hice un reportaje sobre los allegados en Las Condes y cuando lo pienso lo encuentro terrible, me revolvió la guata, sobre todo la indolencia que existe por parte de las autoridades y de las personas privilegiadas en no empatizar ni sentir algo de cercanía con esta realidad. Y no solo eso, también pensando en las personas sin techo, sin hogar, creo que para muchos vivimos en un país desarrollado, miembro de la OCDE con sus estándares pero eso no es así, hay muchas carencias y nadie le pone el cascabel al gato para tratar de solucionar esos problemas realmente. También están las taras sicológicas, vivir así no es fácil, requiere de una gran fortaleza y no siempre acompaña esa fuerza necesaria. Quiero decir que hay que buscar maneras de ayudar y no solo encontrarles casa a las personas sino ayudarlas realmente, darles contención y muchas otras aristas que están poco estudiadas y poco humanizadas.

Captura del teaser del proyecto audiovisual ‘Allegados’

¿Cómo observas la industria cultural local? ¿Crees que las y los creadores están generando buenos proyectos? ¿Cómo ves el rol del Estado en este escenario?

Como que podría quejarme y decir que el Estado no ayuda pero yo escribí Allegados porque me gané un Fondo del Libro, entonces, como que siento que igual ese tipo de ayuda son fundamentales. Tal vez creo que me produce cierta duda a veces ver proyectos de artistas que están tan desconectados de lo que pasa, o sea, son proyectos artísticos tan conectados con la élite, con procesos o maneras de ver el arte tan alejadas de lo que le pasa a las personas que eso en realidad me produce un comentario mayor que el hecho de que el Estado apoye o no las obras. Siento que sí hay una industria cultural importante, que el Estado da subsidio y apoya pero me preocupa más la mirada de los artistas y de cómo se plantean el arte, de cómo se lo plantean desde el Olimpo más que como una artesanía horizontal que hable y refleje lo que está pasando. Eso me produce más dudas y comentarios con mi yo interno.

 

Cuéntanos acerca del proyecto de la serie basada en la novela ‘Allegados’, ¿cuáles son los avances? ¿Qué nos puedes contar sobre ello?

Hace un tiempo estamos tratando de desarrollar la traducción audiovisual de la novela ‘Allegados’ y estamos generando una serie que también puede ser una película. Estamos viendo postulaciones a fondos, tenemos un teaser hermosísimo protagonizado por Alfredo Castro, Lucas Balmaceda, Maribel Farías y el talentosísimo, Simón Pesutic. Este cuarteto de actores son las estrellas de este teaser basado en mi novela que hicimos para tratar de atraer y seducir personas y que resume muy bien el espíritu de esta novela ya que mezcla fantasía, algo de viaje en el tiempo y de terror gótico con la presencia de un vampiro, todo tratando de estar de la manera más orgánicamente fundida con la durísima realidad social del Chile de los ‘80 y que aún sigue muy vigente.

 

Por último, ¿quién te gustaría en particular que leyera tu novela o que viera la serie?

Creo que para cualquiera que tenga una apertura mental básica, que le guste conectarse con buenas historias. Este es un relato que yo adapté de distintas cosas que conocía pero que lo convertí en una historia en donde pretendo que cualquier persona se conecte con ella. Especialmente tiene códigos y pistas de lo que es la literatura juvenil, con un protagonista joven, con aventuras sobrenaturales pero muy terrenales y aún así con un contenido y un contexto que es súper crudo y rudo. Quería que fuese así, quería que fuese un Oliver Twist moderno en donde no haya aires de liviandad sino todo lo contrario, a pesar de que el protagonista es un joven o a pesar de que hay elementos de fantasía y que muchos podrían creer que le da liviandad al tema pero que finalmente no. Quería que tuviera un centro de gravedad súper potente y que a la vez fuera fácil de leer y que la gente se conectara inmediatamente, que no fuera áspero ni cerrado, pensado para todos, tanto para los cuarentones como yo como para los que son jóvenes ahora.

Captura del teaser del proyecto audiovisual ‘Allegados’

 

Captura del teaser del proyecto audiovisual ‘Allegados’

 

21 junio, 2019

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