Clima

Mariana Matija: “Un sistema basado en el crecimiento ilimitado no puede existir en un planeta finito”

13 octubre, 2019


La ambientalista colombiana y autora de Diez pasos para salvar el planeta, relata que después del Acuerdo de Paz que se firmó en su país, los espacios naturales tomados por la guerrilla se abrieron para la explotación minera y la deforestación.


Mariana Matija es oriunda de Colombia y vivió en Chile entre el año 2008 hasta fines del 2010, dice que fue ahí cuando su activismo se tornó más concreto. “Desde pequeña siempre mis amigas me decían la ecológica. Cuando tenía siete años formé el Club Petalitos y esa fue mi primera acción concreta desde la inocencia infantil”, recuerda.

La activista tiene un blog llamado “Animal de Isla”, donde escribe desde recetas veganas hasta reflexiones sobre la crisis climática. “Cuando llegué a vivir a Chile hace más de 10 años, me empecé a acercar más al activismo, hice voluntariados en la ONU como diseñadora y retomé el blog nuevamente. Empezó un efecto dominó, decidí dejar de comer carne y eso me llevó a cuestionamientos entorno a todo lo que consumía”, explica.

El jueves 10 de octubre, Matija realizó el lanzamiento de su libro Diez pasos para salvar el planeta y contó con masiva asistencia, principalmente de mujeres que ven en ella una referente en materia ambiental.

—¿Cómo tus ideas se transformaron en un libro?

“Yo soy diseñadora y me he enfocado en el diseño editorial. Siempre me he soñado haciendo un libro porque me parece que es el objeto más fascinante. Cuando empecé a generar mucho contenido en el blog pensé que tenía sentido convertirlo en un libro. Pensaba hacerlo autogestionado, pero le mandé una propuesta a la editorial Planeta y les gustó. Así nació este libro que fue lanzado en Chile, país en el que no vivo”, se ríe.

Matija dice que la primera página del libro es una nota respecto a la huella ambiental que tiene su proceso de producción. “Estoy consciente de la huella, pero siento que en los libros hay una magia increíble que tiene muchas dimensiones”, puntualiza.

La activista explica que en el libro cuenta su experiencia ante la crisis climática. “Está marcado por el tema de conectar los datos, la información con las emociones. La ciencia y la información es esencial, pero si esos datos no son internalizados y no analizamos cómo nos sentimos frente a eso, pues solo queda en datos”, dice.

Lee también  Copa América: Previa de Chile v/s Colombia

También pone énfasis en que es necesario entender que el proceso de tomar conciencia y actuar frente al cambio climática es un compromiso individual que conlleva a la transformación colectiva.

“El secreto está en cómo comprometidos desde lo individual construimos en lo colectivo. Creo que cuando uno se enfoca solo en lo individual cae en la trampa del purismo y darse palmaditas en la espalda. Si lo que uno hace no es aplicable a la vida de otras personas y a la construcción en comunidad, pues muy bien por las palmaditas en la espalda, pero eso no lleva a ningún lado”, enfatiza.

—¿En el libro incluyes la responsabilidad de las industrias?

“Sí, no es lo mismo la responsabilidad de las industrias que tienen un poder económico y político, en comparación con la responsabilidad de los individuos. Yo no creo que los cambios se logren solo a través del boicot de marcas, esa es una manera, pero creo que en esta crisis hay responsabilidad industrial, gubernamental y ciudadana. Lo importante es no caer en la trampa de quedarse sentado tirándole la pelota a los otros, creo que estamos viviendo sobre simplificación de lo que está ocurriendo”.

—¿Qué opinas del capitalismo?

“Atroz, punto final”, se ríe. “El capitalismo es claramente parte del problema. En Colombia cualquier persona que hable de cuestionar al capitalismo es tildada de guerrillera, y no, o sea, es un sistema económico que de entrada no tiene sentido dentro que este planeta, pues está enfocado en el crecimiento ilimitado y este es un planeta de recursos limitados”.

“Estamos poniendo al planeta en una situación de estrés ecosistémico y está claro dónde están los límites, un sistema que esté basado en el crecimiento ilimitado no puede existir en un planeta finito. El capitalismo funciona bajo la lógica de la extracción y es muy fuerte que nos parezca más fácil imaginar un futuro apocalíptico que cualquier sistema que no sea capitalista”, enfatiza.

Lee también  Alcalde de Osorno no ha tomado agua de la llave desde que inició la crisis

—¿Cómo es la situación ambiental en Colombia?

“Hay un aspecto muy triste y paradójico con el tema del acuerdo de paz. Está pasando que zonas naturales que estaban “protegidas” por la guerra, porque estaban entre medio del conflicto y no había turismo, se abrieron a la exploración y explotación”.

“Han descubierto especies desconocidas pero el espacio también se abrió para la minería y deforestación, para meter ganadería. Como ahora ya no hay conflicto han entrado a acabar con todo, es paradójico y triste cómo un beneficio para la sociedad se vuelve un perjuicio para la naturaleza“, lamenta.

Matija además detalla que en Colombia hay glaciares tropicales que son frágiles y se están derritiendo producto del aumento de temperatura. “Se calcula que les quedan 30 años de existencia, el panorama es muy gris, pero creo que hay cosas que podemos alcanzar a atajar si trabajamos de manera coordinada y colaborativa”.

La activista no se atrinchera en lógicas puristas, explica, pero piensa que es necesario reducir el consumo de carne. “Si tuviera un rayo veganizador lo usaría sin piedad, pero esa es mi opción personal y entiendo que hay personas que viven en otros contextos”, asegura.

“Hay que tener mucho cuidado con las ideas puristas porque son inalcanzables y vuelve imposible la vida y el activismo, hay que lograr que las cosas sean aplicables”, enfatiza.

Matija ha debido enfrentar odiosidades y críticas, incluso en Chile, pero dice que eso no la detiene. “A veces me lo tomo con mucha tranquilidad, pero otras veces me asusta porque se vuelve como acoso y el ataque deja de ser a las ideas y se tornan más personales”, detalla. “A medida que voy llegando a más personas también voy atrayendo más odio, lo tengo claro. Esas cosas siempre pasan cuando uno realiza cuestionamientos a lo que siempre hemos considerado normal”, puntualiza.

13 octubre, 2019

Más actualidad

Entrevistas

“Somos un gran Caballo de Troya”: Testimonios desde la primera línea a un mes de las movilizaciones en Chile

19 noviembre, 2019

Entrevistas

Tres versos para una historia: Distintas generaciones reflexionan sobre cinco demandas del Chile movilizado

12 noviembre, 2019

Entrevistas

Luis Marín sobre Kast: “Este tipo de gente no ayuda en nada, si queremos volver a la calma, él no contribuye”

31 octubre, 2019

RECOMENDADOS

Gepe recomienda: Lemebel

RECOMENDADOS

Ignacio Socías recomienda: Fleabag

RECOMENDADOS

Gianluca recomienda: True Detective