Opinión

La dura competencia internacional

Contact Person José Tomás Fernandez

Sin duda ha sido un año de reivindicaciones. El fútbol chileno a nivel de clubes no venía bien y en los últimos años nos acostumbramos a escuchar que equipos que prácticamente desconocíamos nos dejaran fuera de carrera en los dos torneos internacionales del continente. Ejemplos hay varios: Fuerza Amarilla, Patriotas, General Díaz o Deportivo Pasto.

Este 2019, salvo por la Universidad de Chile, ha sido el año de las reivindicaciones. Y tuvo que ser de la mano de equipos que contaron con menos armas, a excepción de Unión La Calera, para reforzarse y prepararse. Los azules protagonizaron el único paso en falso de un equipo nacional a nivel continental, tras caer en Arequipa, empatar en Santiago y en definitiva quedarse en la segunda fase de la Copa Libertadores a manos del Melgar de Perú.

El resto ha cumplido. Más allá que las estadísticas dicen que solo hay un triunfo en nueve partidos disputados internacionalmente por nuestros representantes durante este año. Palestino venció de local a Talleres, pero el resto son solo empates (siete, para ser exactos), más la caída del equipo dirigido por Frank Darío Kudelka.

Esta situación se puede analizar de dos formas.

El vaso medio lleno: Tenemos que Palestino sigue invicto en la Libertadores, con tres empates y un triunfo, ha avanzado dos llaves y a eso hay que sumarle el debut feliz de La Calera, que gracias al gol de visitante sacó provecho de dos empates ante Chapecoense y el heroico punto conseguido por Antofagasta en su visita al Fluminense, merced de una notable actuación de Fernando Hurtado en el Estadio Maracaná. En síntesis, tres clasificaciones y otro equipo que debe hacerse respetar en casa para avanzar.

El vaso medio vacío: Que a los equipos chilenos les cuesta ganar. Palestino avanzó en penales ante el DIM; La Calera solo lo logró por marcar afuera, pero no superó a su rival; Antofagasta arriesgó la vida y si no fuera por Hurtado, el resultado sería diferente; y de la “U” ni hablar. Nueve jugados, uno ganado. Al chileno le cuesta ganar.

La realidad es que lo hemos pasado tan mal en los últimos años, que se agradece lo que estamos viendo. Y mejor aún que aquellos equipos que no tenían esa responsabilidad, estén rindiendo a gran nivel. Ahora solo queda esperar ver a la Universidad Católica de la Copa Viña, a una Universidad de Concepción que muestre la regularidad del 2018 y que otros equipos como Colo-Colo y Unión Española se hagan respetar.

Si antes era la Selección Chilena el gran orgullo futbolístico del país, en estos momentos está todo dado para que –al menos este primer semestre– podamos inflar el pecho con los clubes locales, pues varios tienen lo necesario para seguir avanzando fases e ir dejando atrás las críticas de cuánto nos costó siempre a nivel continental.

1 marzo, 2019

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