Política

Cuñado de Luksic construirá mega proyecto inmobiliario en último pulmón verde de Puchuncaví

3 junio, 2019


Informe de dos universidades de la zona, destacan a Quirilluca, lugar donde se realizará la construcción, como una zona de “Alto Valor de Conservación”. Alberga bosques nativos en peligro de extinción y nidificación del pájaro Piquero.


“Me parece nefasto y desquiciado”, dice de manera categórica Maritza Damann, una de las voceras de la organización ‘Mujeres en Zona de Sacrificio en Resistencia’, respecto a la construcción del proyecto inmobiliario Maratué, que se realizará en Quirilluca, ubicado entre Horcón y Maitencillo.

Óscar Lería, quien está casado con Paola Luksic, hermana de Andrónico Luksic, escogió la única reserva de naturaleza virgen de Puchuncaví para construir 14.180 viviendas en un plazo de 45 años. El terreno tiene en total 1.045 hectáreas, de las cuales el empresario promete preservar solo 125, como su principal medida de compensación a la comunidad, según el Estudio de Impacto Ambiental que presentó la inmobiliaria El Refugio Ltda.

“Estamos hablando de Puchuncaví, una de las cinco comunas más contaminadas de todo Chile, que en el año 1994 fue declarada zona saturada, donde a pesar de esto, se han seguido metiendo empresas contaminantes”, enfatiza Damann.

Maritza explica que en el año 2009, a través del cambio del Plano Regulador de Puchuncaví, mientras Agustín Valencia era alcalde, el fundo Quirilluca pasó de ser zona rural a urbana, modificando el uso del suelo. “Fue entonces cuando la familia Lería-Luksic compró todo el paño y en el año 2017 presentaron el proyecto inmobiliario”, asegura.

Las universidades Católica de Valparaíso y Playa Ancha, realizaron un estudio sobre sitios de “Alto Valor para la Conservación en la Región de Valparaíso”, que destaca a Quirilluca como una zona que posee sitios y objetos de conservación que deberían ser protegidos por el Estado. El estudio fue realizado dentro del proceso de fondos que entregó el gobierno regional durante el segundo periodo de Bachelet, para concretar la protección de siete zonas de la región. Sin embargo, quedó en nada.

En el informe se menciona la Cuenca de la Quebrada de Quirilluca, que incluye el bosque de Belloto del Norte, árbol nativo que se encuentra en peligro de extinción y diversos sitios arqueológicos.

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La investigación detalla que es el único lugar de la zona central en que existe la nidificación del pájaro Piquero, lo que es posible gracias a las características del hábitat que se han mantenido sin intervención humana y de la integridad estructural de los acantilados, que son una expresión visible de la formación geológica de Horcón.

“La sección inferior de la Cuenca de la Quebrada de Quirilluca es componente ecológico del objeto de conservación al constituir el soporte de sustrato y humedad”, explica el informe. “Los sitios arqueológicos están asociados directamente a los ecosistemas de bosque de Belloto y matorral asociado, por lo que la preservación del objeto de conservación permite resguardar la cubierta vegetal que protege también a los sitios arqueológicos”, detalla.

Además, asegura que los objetos de conservación y atributos ecológicos claves son fundamento del sentido de pertenencia para la comunidad. “Son almacén de la memoria colectiva y han sido recursos atractivos para el disfrute del ocio recreativo gratuito desde que se tiene memoria, lo que contribuye a fortalecer los objetivos de protección”, describe el informe.

Ricardo Quero, habitante de Puchuncaví y vocero de “Salvemos Quirilluca”, dice que el proyecto ataca directamente la biodiversidad de la zona y el lazo emocional de los pobladores con la reserva natural.

“Quirilluca tiene paisajes únicos y alto valor patrimonial por su importancia geológica, según la Sociedad Geológica de Chile. A los Piqueros les gusta estar aislados de la actividad humana y en el sector hay una gran población de esta ave, que quedará expuesta”, asegura.

Según Quero, el proceso de aprobación del proyecto, que ya cuenta con luz verde desde la Intendencia de Valparaíso, no ha estado exento de irregularidades. “Nos parece curioso que haya sido aprobado en el Servicio de Evaluación Ambiental y en la Intendencia, porque respecto al permiso sanitario que debe tener, solo cuenta con un informe de una plana de la empresa Aguas Santiago Norte, donde se determina que hay factibilidad para agua potable”, explica.

“En esta zona hay cientos de familias que no cuentan con agua potable ni alcantarillado, como es mi caso, no tengo alcantarillado ni tratamiento de aguas servidas. Además, en el mismo informe se establece que el documento es válido solo por un año y fue emitido en julio del 2017, por lo que ya está vencido. Recolectamos alrededor de 2.000 firmas de habitantes rechazando el proyecto, y aun así, se aprobó”, enfatiza Quero.

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En el Estudio de Impacto Ambiental presentado por la inmobiliaria, se lee textual: “Agua potable y alcantarillado de aguas servidas: Este servicio será provisto por la empresa sanitaria concesionaria del área (Aguas Santiago Norte)”.

Sin embargo, tanto Ricardo como Maritza, aseguran que la empresa nunca ha funcionado en la zona, y de ser así, no hay explicación para que habiendo factibilidad, no se haya instalado el servicio para los actuales habitantes de la zona.

La empresa reconoce en su informe que no hay agua potable ni alcantarillado, en tanto plantea soluciones como agua embotellada para los trabajadores y estanques de acumulación para los desechos, mientras se realiza la construcción.

“Durante la participación ciudadana que debe realizar la empresa, debido al alto impacto medioambiental del proyecto, les preguntamos de dónde sacarán el agua potable, pero la empresa lo único que respondió fue que tenían el certificado de factibilidad, que sabemos ya está vencido”, dice Quero.

“Estamos muy enrabiados, dolidos y desesperanzados. El Estado nos abandonó hace sesenta años, hemos tenido dos crisis ambientales severas, el 2011 fue la Escuela de la Greda y ahora los colegios en Quintero. La bahía de Quintero sufre todos los días episodios y varamiento de carbón y un par de veces en el año derrames de hidrocarburos”, dice Damann.

“Puchuncaví ha sido avasallada por el poder económico. Todo se ha articulado para que las zonas de sacrificio sucumban por el bolsillo de unos pocos”, enfatiza la vocera.

Por ahora, el proyecto que ya cuenta con la aprobación del Servicio de Evaluación Medioambiental y de la Intendencia, debe esperar el permiso de construcción que entrega la Dirección de Obras Municipales.

*Foto de portada: José Miguel Bustamante

3 junio, 2019

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