Política

Aprobación de TPP-11: cuatro maneras en que cambiará la vida en Chile

18 abril, 2019


Según expertos, la posible aprobación del polémico tratado, traería consecuencias en el precio de los medicamentos, masividad de productos transgénicos, permanencia de las zonas de sacrificio y desprotección ante la transferencia transfronteriza de datos personales con fines comerciales.


Solo se pidió quórum simple para que la Cámara de Diputados votara la aprobación del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TPP-11). Así, este miércoles 17 de abril, la Cámara ratificó el tratado con 77 votos a favor, 68 en contra y dos abstenciones. Pero, ¿qué implica la aprobación de este tratado? ¿Hasta qué punto se inmiscuirá en la vida cotidiana de los chilenos?

Sistema de pensiones

“Cualquier decisión del gobierno de turno en cuanto a política pública, ya sea, salario mínimo, legislación laboral, estructura impositiva, protección del medioambiente, por ejemplo, moverse a una agricultura más orgánica, cualquier cosa que tenga implicancias negativas en la rentabilidad de las transnacionales, que en el tratado se le llama de forma García-Marqueana, ‘las expectativas razonables del retorno de la inversión’, podrán demandar al Estado en los nuevos tribunales que se van a crear, para pedir compensación por las ganancias que hayan dejado de obtener”, explica José Gabriel Palma, doctor en Economía de la Universidad de Oxford y profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Cambridge, Inglaterra.

Esto se traduce en un ejemplo práctico, como modificar el actual sistema de pensiones. “Lo hace prácticamente imposible. Se puede cambiar, pero todas las multinacionales que están involucradas en las AFP, van a poder pedir compensación por toda la plata que dejarían de ganar. Incluso, si se mantiene el mismo sistema, pero se crea una AFP pública, solo por este hecho, pueden demandar al gobierno chileno pidiendo compensación, que por supuesto, se pagaría con los impuestos de todos los chilenos. Para qué decir si se crea un sistema distinto de pensiones”, detalla Palma.

Según el economista, uno de los principales conflictos para el país, en las demandas que puedan hacer las transnacionales, es que se resolverían en nuevos tribunales internacionales, que según el experto, son de fantasía y responden a claros conflictos de interés. Esto debido a que los jueces y árbitros serán alternados periódicamente y posteriormente no habrá nada que les impida convertirse en abogados de las transnacionales por las que fallaron a favor.

Trabas a medicamentos genéricos

El médico Tomás Lagomarsino y presidente de la Fundación Equidad, explica que el alcance del TPP-11 también involucra los medicamentos. “Lo que hace el TPP-11 es evitar que los precios de los medicamentos bajen y potenciar el monopolio de las farmacéuticas. Existen laboratorios innovadores y laboratorios genéricos. El innovador es aquel que tiene la patente farmacéutica de un determinado medicamento y que por tanto, por 20 años es el único que puede distribuirlo y comercializarlo. Durante ese tiempo, la experiencia nos dice que los medicamentos tienen un costo bastante elevado”, explica Lagomarsino.

Según el experto, la aprobación del TPP-11 no afectaría a los medicamentos genéricos que ya están en el mercado, pero sí a los nuevos que pretendan ingresar, a través del mecanismo “linkage”, que aseguraría a las farmacéuticas mantener las patentes de los medicamentos por más años, impidiendo el ingreso de la competencia a través de genéricos.

“Aquellos medicamentos que sus patentes ya fueron liberadas no se verán afectados, como el paracetamol, omeprazol y la mayor parte de los antibióticos. El mecanismo incorporado en el TPP-11 está enfocado en otro tipo de medicamentos, que son los biológicos o llamados de nueva generación, que están dirigidos al tratamiento de enfermedades autoinmunes y el cáncer. Por ejemplo, todos los medicamentos que están incluidos en la ley Ricarte Soto, son medicamentos biológicos. Es decir, los medicamentos más caros”, puntualiza.

“En el fondo, la industria farmacéutica está generando mecanismos de protección de sus patentes y su monopolio para los medicamentos del mañana”, enfatiza Lagomarsino.

Menos regulaciones medioambientales

Hassan Akram, académico del Magíster de Políticas Públicas en la Universidad Diego Portales, dice que para Quintero y Puchuncaví, los efectos de la aprobación del TPP-11 son palpables.

“En este sector hay termoeléctricas que están contaminando el aire y envenenando el vecindario. Si el Estado chileno decide poner regulaciones a esas termoeléctricas, entonces las empresas dueñas de las plantas pueden demandar a Chile en estos nuevos tribunales, diciendo que esas regulaciones afectan sus expectativas razonables de inversión y reducen sus utilidades, por ende, Chile tendría que indemnizar a esa transnacional. En definitiva, limita y obstaculiza al Estado de poner regulaciones medioambientales”, explica Akram.

El académico también pone énfasis en la parcialidad de los tribunales que determinarían la resolución de estos conflictos. “Estos tribunales internacionales tienen árbitros asignados por las partes y esas personas tienen un sesgo reconocido a favor de las empresas y en contra de los Estados”, puntualiza.

En la misma línea sobre el medio ambiente, Lucía Sepúlveda, periodista y encargada del área de semillas y transgénicos de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas RAP-Chile, explica que al mismo tiempo de la aprobación del TPP-11, Chile adhiere al Convenio UPOV 91, que persigue la privatización del uso de las semillas. Este convenio, obliga a los Estados suscritos a permitir que todas las variedades vegetales que existen en el país puedan ser privatizadas, y además, impide que quien no es dueño de alguna semilla pueda utilizarla y/o reproducirla sin el permiso de su dueño, que en la gran parte de los casos, son transnacionales, como Monsanto.

Por otra parte, el convenio también obliga al Estado a contar con infraestructura jurídica e institucional para vigilar el cumplimiento de la normativa.

“Las frutas y verduras que llegan a las ferias libres vienen de la mediana agricultura y familiar campesina, si ellos dejan de sembrar por todas estas restricciones y se vienen a la ciudad, no tendremos más ferias libres y estaremos obligados a comprar en supermercados donde es mucho más cara. Además de generar cesantía para estas familias”, dice Sepúlveda.

Según su análisis, con el Convenio UPOV 91, se masifica el ingreso de las semillas transgénicas para consumo humano. “Actualmente solo son para exportación. Además, estos cultivos se mantienen con altas cantidades de plaguicidas, como el glifosato, que según la Organización Mundial de la Salud, es cancerígeno para el ser humano. Han ocurrido dos fallos judiciales en Estados Unidos que han condenado a Monsanto por haber usado glifosato y han debido compensar económicamente a personas que están enfermas de cáncer ”, explica Sepúlveda.

“Un menú transgénico”, dice la periodista, a raíz de que este tratado impide etiquetar a los productos transgénicos, como el salmón que actualmente se produce en Canadá en manos de la empresa AquaBounty. “Tendrás en tu plato un pez transgénico sin saberlo”, puntualiza.

Traspaso de datos transfronterizo

Danny Rayman, Coordinador de Investigación y Proyectos de la Fundación Datos Protegidos, explica que el TPP-11 en materia de datos personales y particularmente sobre Transferencia Transfronteriza de Información por Medios Electrónicos, dice que se aplicarán las normas de regulación interna. “El asunto es que en Chile no existen las garantías necesarias ni mucho menos existe una ley que regule los flujos transfronterizos de datos. Si nosotros no tenemos una regulación de esto, mal podemos garantizar a las personas que se les va a proteger sus datos personales”, detalla.

El experto explica que los datos a los que alude esta transferencia transfronteriza serán utilizados con fines comerciales. “Son datos personales que serán utilizados por empresas para aprovechamiento comercial. Pero existe este vacío en la legislación interna de nuestro país, que impide garantizar a las personas saber qué datos se están transando, cuánto tiempo se están almacenando, en dónde y quién los tiene, cómo se están usando, cuál es su finalidad, entre otros”, expone. Rayman también explica que esta es la razón por la que actualmente se está discutiendo un proyecto de ley que regule la protección de datos y también establezca una institución que de las bases para tener una protección adecuada en internet.

Luego de la votación de ayer en la Cámara de Diputados, siendo aprobado de forma particular y general, el TPP-11 pasará a segundo trámite legislativo en el Senado, en donde en primera instancia será revisado por las comisiones de Hacienda y de Relaciones Exteriores.

18 abril, 2019

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