Sociedad

Adiós al ciberacoso: así se compuso la canción que da nombre a la campaña de Fundación Summer

15 marzo, 2019


El pasado jueves 14 de marzo se conmemoró el Día Nacional Contra el Ciberacoso, levantado por la Fundación Summer, una iniciativa creada para “prevenir el suicidio adolescente asociado a situaciones de acoso escolar físico, verbal, escrito, psicológico y/o en redes sociales, a los que jóvenes y niños están siendo expuestos”, indican en su web oficial. Sus impulsores son los padres de Katherine Winter, la adolescente de 16 años que cometió suicidio en una cafetería de Santiago, después de ser víctima de ciberacoso, en el 2018.

La campaña que levantaron desde Fundación Summer se llama #GoodbyeCiberbullying y se lanzó con la canción ‘I don’t want to say goodbye’, producida y compuesta por Enzo Massardo, a partir de 800 archivos de audio de Katy y un software de inteligencia artificial. “Sentía que este proyecto tenía un núcleo muy bello, que era generar conciencia respecto al ciberbullying. El caso de Katy no dejó indiferente a nadie cuando ocurrió. Y me parecía bien, desde mi vereda artística, la idea de crear esta canción de alguien que ya no está en base a archivos de audio que podíamos recopilar. Un desafío gigante. Primero desde lo técnico, desde poder encontrar una melodía y una letra que diera fuerza a esta campaña, sin que fuera ni un jingle ni tampoco algo demasiado manipulado, sino la idea o sentimiento que dentro de las canciones Katy dejó grabadas. Había un mensaje encriptado entre sus letras y sus melodías, desde las que podía nacer esta nueva canción, y evidentemente está el otro lado, la vereda emocional, que es que si se lograba, podía ser muy potente y que me involucra a mí de manera íntegra como ser humano el poder lograrla”, explica el productor.

“Cuando la agencia La Familia, Sebastián Vildósola en específico, me ofrece participar y ser el compositor de esta canción, al no ser ellos personajes de música, tenían noción de que se podía lograr algo con los archivos, pero como yo sabía y había investigado que Katy tenía un disco que grabó -está en Spotify- sabía que si existían esas sesiones, también existía la posibilidad de acceder a las carpetas de respaldo de las sesiones. Cuando grabas una canción de tres minutos y medio y escuchas la voz de principio a fin, tienes una toma, que es la que quedó respecto a las cien tomas que habían de las voces, y esa era la fuente de información a la que yo necesitaba llegar, porque ahí estaban las melodías”, indica.

Lee también  Víctor Herrero, periodista y fundador de Interferencia.cl: "Creemos en la inteligencia de los chilenos"

Y respecto a las letras y los textos, el músico trabajó con un software de inteligencia artificial que le ayudó a encontrar un mapa de palabras. “Ingresaban los audios al programa y eso arrojaba los textos. Si es que estaba la palabra “goodbye”, me aparecía en qué segundo la podía encontrar y acudir a ella. Y si cuando la encontraba, tenía la melodía o la intención perfecta, me podía servir para ocuparla en la canción. Eso en un océano de 800 audios, entre 13 canciones y archivos de notas de voz. El proceso en sí mismo de la melodía y el texto que quedó fue relativamente rápido. Fue un trabajo de meses recopilar la información pero cuando tenía todo el material y había que crear, con el mapa, la verdad es que fue muy inspirado. Fue con ayuda de ella”.

“Mujeres y comunidad LGBTI se ven afectadas en mayor medida”

El ciberacoso se da en todos los contextos y desde los últimos años se ha puesto en evidencia la falta de preparación de la opinión pública y las instituciones para hacerse cargo de este problema. “Ha costado que se tome en serio, porque además es un tema que involucra entender los comportamientos actuales de los jóvenes. Estamos cerrados como sociedad a hablar de sexualidad, de educación no sexista, de cómo la violencia de género se traspasa también al mundo digital. No podemos obviar que mujeres y comunidad LGBTI se ven afectadas en mayor medida, los ataques suelen ser personales, que apelan a sus cuerpos y vidas”, explica la periodista Karen Vergara de la fundación Datos Protegidos, organización que recientemente publicó un estudio sobre Violencia de Género en Internet. 

¿Qué es lo que se necesita para combatir el acoso en internet? ¿Cuál debe ser la conversación? La periodista es clara. “Necesitamos hablar de educación no sexista, también del rol de los medios a la hora de amplificar discursos de odio. Cuando estalló lo ocurrido con Nido, los medios por primera vez se dedicaron a abordar el tema de manera transversal. Queremos que eso siga ocurriendo, tenemos que comprender que el acoso en Internet y sus manifestaciones son síntoma también de las relaciones que entablamos en nuestro entorno social. Es algo de lo que tenemos que hacernos cargo todos, que deje de ser tabú, para poder entregarle también contención y apoyo a las víctimas”.

Lee también  Nicolás Symmes sobre Cyber Day: “Las marcas no han puesto bien las lucas en lograr que sus plataformas sean más estables”

Si alguien es víctima de ciberacoso, hay recomendaciones claras que se hacen desde Datos Protegidos. “Lo principal es que dejen constancia, ya sea en Carabineros o PDI, es algo que deben exigir, independiente de si las policías están o no respondiendo a estos temas. Se recomienda llevar capturas de pantalla, direcciones de url de quienes estén acosando (sean cuentas que respondan a alguien natural o a una entidad). Posteriormente, informarse en plataformas que entregan apoyo a las víctimas y sugerencias para resistir en comunidad. Lo más peligroso que podemos hacer es dejar a las víctimas solas o desamparadas, sobre todo en casos como difusión de pornografía no consentida. Jamás juzgar”, indica Vergara.

Inmediatamente después del caso de Nido, la Ministra de la Mujer y Equidad de Género, Isabel Plá, hizo un llamado a poner las cuentas de redes sociales en privado. Un discurso que traslada la responsabilidad hacia las víctimas, tal y como cuando se cuestiona a una mujer abusada por la ropa que vestía o las condiciones en las que estaba en un lugar. Para Karen Vergara esta es la respuesta común “porque se tiene la idea de que esto pasa por un tema de cultura digital, sin entender que es un fenómeno más de las violencias que estamos enfrentando en la vida cotidiana. Esto va más allá de la alfabetización digital de los padres sobre lo que hacen sus hijos o no. Es hablar de consentimiento, de respeto, de sexualidad y también de equidad de género”.

Un punto central, también, es la acción de las familias. Es necesario tomar una posición activa y exigir que en las instituciones también se lleven iniciativas que permitan conversar sobre los alcances del ciberacoso. “Que las familias entiendan que un niño o adolescente puede estar ejerciendo violencia contra sus pares a pesar de la concepción que tengan de ellos. Muchos padres dicen “mi hijo jamás participaría de esto” y bloquean las iniciativas que se podrían adoptar a nivel educativo. También entender que jamás es culpa de las víctimas, ya que, como suele ser un tema de género, se tiende a culpabilizar a las niñas en los casos más graves. Hay que exigir que las instituciones educacionales aborden temas como el ciberacoso, violencia de género, violencia en el pololeo. Y también un mayor involucramiento de los padres en estos temas”, explica la periodista de Datos Protegidos.

15 marzo, 2019

Más actualidad

Entrevistas

Macarena, la mujer con baja percepción visual que recorre las marchas con agua de laurel

28 noviembre, 2019

Entrevistas

El mundo de la cultura reflexiona sobre el Acuerdo por la paz social y la nueva Constitución 

26 noviembre, 2019

Entrevistas

“Somos un gran Caballo de Troya”: Testimonios desde la primera línea a un mes de las movilizaciones en Chile

19 noviembre, 2019

RECOMENDADOS

Fernando Lasalvia recomienda: You Were Never Really Here

RECOMENDADOS

Nano Stern recomienda: Poema de Gilgamesh

RECOMENDADOS

Francisco Eguiluz recomienda: El Padrino