Clima

Carretera hídrica: las consecuencias del proyecto para un territorio en crisis

12 septiembre, 2019


El proyecto pretende desviar ocho ríos en la Región del Biobío para llevarlos hacia el norte del país. Científicos, académicos y comunidades aledañas se oponen rotundamente al proyecto. Mientras que mapuche de la zona enfrentan el remate del río Renaico, que está incluido dentro del primer tramo de la carretera hídrica.


El proyecto de la carretera hídrica es un fantasma que asedia hace años a ríos y comunidades indígenas del sur de Chile. La idea se ha discutido por lo menos desde la década de 1960, pero nunca ha logrado la adhesión necesaria.

El martes 3 de septiembre de este año, la corporación Reguemos Chile volvió a insistir. Presentó un proyecto ante el Ministerio de Obras Públicas (MOP) que incluye el desvío de ocho ríos en la región del Biobío y 1.015 kilómetros de carretera hídrica que tendría 40 metros de ancho y 10 de profundidad.

Pero eso no es todo, en el MOP también aguarda el proyecto Aquatacama de la empresa francesa Vía Marina, que busca desviar agua desde el río Biobío a través de ductos submarinos hacia el norte del país. Por último, hay un tercer proyecto llamado Vía Hídrica del Norte de Chile que pretende sumarse a esta carretera a través de tuberías terrestres que se extenderán por 3 mil 500 kilómetros y también se abastecerían del río Biobío. Al parecer, esta cuenca es inagotable, ¿o no lo es?

Costos ecológicos

“Este proyecto tiene muchos costos y no solo monetarios, sino que ecológicos, los sistemas de donde se pretende sacar agua también están en déficit”, explica Ignacio Rodríguez, director del Centro de Humedales del Río Cruces de la Universidad Austral.

Rodríguez dice que en el debate de este proyecto no se ha mencionado la importancia del ciclo del agua. “Parece que debemos volver a quinto básico y comprender que proteger y respetar el ciclo del agua, que incluye los bosques y humedales de las cuencas, no es un capricho de ambientalistas y académicos, en realidad es fundamental para no acentuar la crisis hídrica que hay en el sur solo con el fin de resolver en parte el problema que existe en el norte”, asegura.

Según el especialista, la crisis en el sur del país se acentuaría en cuanto a la importancia del funcionamiento de los ecosistemas que se pretende intervenir aún más con esta carretera. “Los árboles y humedales son tecnología natural que es vital para poder producir y cosechar agua, considerando el proceso de infiltración hídrica que permite producir y mantener este recurso, evitando la erosión de los suelos”, detalla.

Rodríguez enfatiza en que es necesario planificar un manejo integrado de cuencas para detener la destrucción de la naturaleza. Cristian Frêne, científico del Instituto de Ecología y Biodiversidad apela al mismo argumento. “La Dirección General de Aguas (DGA), solo tiene información sobre las aguas superficiales, no de las napas subterráneas que se recargan año a año con las lluvias, no tenemos claridad de cuánta agua tenemos y necesitamos tener información de buena calidad para tomar decisiones planificadas y responsables”, explica.

Lee también  Niegan aborto en tres causales a mujer en Hospital de Carabineros

Proyecto inviable

Rodrigo Mundaca, ingeniero agrónomo y vocero del Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y la Protección del Medioambiente (Modatima), dice que la carretera hídrica que es una falsa solución que ha sido avalada por el actual gobierno.

“Este proyecto supone el trasvasije de agua desde ríos de la región del Biobío hacia el norte y en realidad no existen excedentes de agua que permitan llevar a cabo esta idea, es totalmente inviable”, asegura. Y agrega que “la realización de esta carretera tiene un periodo de duración muy largo, son más de 20 años en exploración de factibilidad técnica y ejecución, en ese tiempo la situación hídrica será intolerable”.

Según explica Mundaca, las regiones de Coquimbo, Valparaíso y O’higgins ya han sido declaradas zona de emergencia hídrica por sequía. “En algunos casos es irreversible producto del modelo de despojo de recursos que existe. Sabemos que el gobierno elude la discusión de fondo que tiene que ver con la privatización y el mercado del agua del país”, enfatiza.

Remate del río Queuco

Fernanda Castro, vocera de la organización Red por los Ríos Libres y habitante de la zona, dice que el proyecto solo va en directo beneficio de las mineras y corporaciones agrícolas.

“Hemos estudiado el proyecto de Reguemos Chile y dentro de lo que más nos llama la atención es que digan que el río Queuco, afluente del río Biobío y que forma parte del primer tramo de esta carretera, tiene excedentes hídricos y que el agua no se usa, argumentando que las comunidades tienen suficiente agua para abastecerse, afirmaciones que no son verdad”, recalca.

El río Queuco alimenta a cinco comunidades indígenas y en el verano prácticamente no tiene agua, ya no hay deshielo, las comunidades viven en sequía durante el verano y se deben abastecer con camiones aljibes, nada de lo que dice el proyecto es algo real de lo que se vive en Alto Biobío”, asegura Castro. “La escasez hídrica acá es un problema. El río Queuco está refugiando toda la biodiversidad que fue despojada por causa de las represas en el río Biobío, nosotros somos indígenas y lo vemos como un daño invasivo a la naturaleza”, detalla.

Lee también  Sabiduría Oriental

Castro dice que la situación mantiene a las comunidades preocupadas porque, en paralelo, se está llevando a cabo el remate del río Queuco, misma realidad que está viviendo el río Renaico. “Será el 25 de septiembre en Concepción y es realmente grave. Nadie habla de cómo serán afectadas las comunidades indígenas que no han sido consultadas sobre el remate y tampoco respecto a la construcción de la carretera. Acá hay oposición absoluta”, explica.”En la página de Reguemos Chile hay cuatro estudios que se supone han realizado en la cuenca, pero nosotros nunca hemos visto a nadie de la empresa realizando estos estudios”.

Otras soluciones a la crisis hídrica

Fêrne dice que es terrorífico imaginar el paisaje idílico que provocará este proyecto.  “La carretera atraviesa 70 cuencas hídricas y el agua obtenida no llegará a las personas de los territorios, sino que irá para la agricultura y minería. Lugares como Petorca se seguirán secando, esta solución no está pensada para ellos“, explica.

“Debemos empezar a trabajar en tecnologías que ayuden a reutilizar agua. Existe la recirculación de agua gris, que es agua que está contaminada con detergente y cosas que no son tóxicas, esas aguas pueden ser reutilizadas para riego y uso humano que no sea para consumo. También está la opción de la depuración de las aguas que han sido contaminadas, aguas negras que salen de nuestros baños, con tecnología pueden ser depuradas y reincorporadas a sistemas de riego y procesos industriales, lo que sería muy relevante”, detalla.

“También se puede implementar la desalación de agua de mar en que le sacan la salmuera y el contenido mineral, lo que permite utilizarla en actividades mineras para que dejen de usar agua dulce”, explica Fêrne.

Rodríguez dice que trabajó en un proyecto que reforestó 50 kilómetros la rivera del río Toltén que tiene 500 kilómetros lineales sin vegetación. “No pudimos más, pero estas ideas que parecen alocadas son las verdaderas soluciones. Una cuenca reforestada mantiene el ciclo del agua, como Valdivia que se abastece de agua gracias a una cuenca reforestada que se llama Llancahue y tiene un humedal, ese es el sistema que produce el agua porque llueve y se mantiene, si no llueve hay más tiempo para que de produzca el recurso”, detalla.

“No valoramos los ciclos de los ecosistemas, necesitamos agricultura, por supuesto, pero también debemos mantener los sistemas naturales. No es un sueño, es la clave”, enfatiza Rodríguez.

N. de E.: A pesar de la solicitud, no fue posible obtener una respuesta de la corporación Reguemos Chile.

12 septiembre, 2019

Más actualidad

Entrevistas

Macarena, la mujer con baja percepción visual que recorre las marchas con agua de laurel

28 noviembre, 2019

Entrevistas

El mundo de la cultura reflexiona sobre el Acuerdo por la paz social y la nueva Constitución 

26 noviembre, 2019

Entrevistas

“Somos un gran Caballo de Troya”: Testimonios desde la primera línea a un mes de las movilizaciones en Chile

19 noviembre, 2019

RECOMENDADOS

María Colores recomienda: Perdidos en París

RECOMENDADOS

Maria Elena Dressel recomienda: Maniac

RECOMENDADOS

José Andrés Murillo recomienda: La condición humana