Sociedad

Este lunes la humanidad explotó todos los recursos naturales que la Tierra es capaz de regenerar en un año

29 julio, 2019


Este lunes 29 de julio, la humanidad explotó todos los recursos naturales que la Tierra es capaz de regenerar en un año, esta fecha se denomina El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra o en inglés Earth Overshoot Day. Mientras que Chile ya se había adelantado y terminó de explotar sus recursos naturales anuales el 19 de mayo de 2019.


 El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra, en inglés Earth Overshoot Day,  fue creado por Mathis Wackernagel and William Rees en 1990 como parte de un postgrado en la Universidad de Columbia Británica – Canadá.

Esta medición que actualmente se realiza a nivel planetario basada en información científica y académica, ha podido consignar que desde 1970 la humanidad comenzó a consumir más recursos naturales de los que la tierra puede regenerar en un año. El día que establece la sobreexplotación de la Tierra se ha ido adelantando en el calendario desde la década de los setenta y el año pasado la fecha cúlmine fue el 1 de agosto.

Gráfico histórico sobre cómo ha ido avanzando el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra

Según los niveles actuales de explotación de los recursos naturales, se necesita más de un planeta y medio para poder ser sustentable.

«Esto debería ser un balance, por ejemplo, se extrae 100 y la Tierra debería ser capaz de, en el mismo año, recuperar 100. Cuando lo que nosotros extraemos de la tierra es mayor de lo que la Tierra es capaz de regenerar en un año, se habla de sobreexplotación, porque estamos usando más de lo que la tierra puede regenerar», explica Hernán Silva, Ingeniero Civil, miembro de la Red Mundial de Voluntarios de la Fundación Climate Reality y parte del Equipo Coloquio Cambio Climático Tierra del Fuego 2019.

Esta sobreexplotación comienza desde la extracción de los recursos naturales, pasando por la producción hasta llegar al consumo.

«Hay que poner atención en la huella de carbono que significa toda la contaminación que produjo lo que uno consume. Por ejemplo, comprar un auto. Un vehículo emite CO2, pero fabricar ese auto también generó contaminación, todo ese proceso para atrás es la huella de carbono. Lo que importa es la suma, la contaminación que emite más toda la contaminación que se produjo para fabricarlo», dice Silva.

Patrick Spencer, consultor medioambiental y académico de Sustentabilidad de la Universidad Andrés Bello, explica que estos niveles de sobreexplotación se sustentan en la cultura del consumo.

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«Uno piensa que lo que necesita para vivir son los m2 de la casa, pero en realidad los m2 indirectos que uno utiliza para sostener nuestro estilo de vida son cada vez más grandes a medida que uno se da más lujos, por eso en las sociedades de economías más desarrolladas tienen un impacto ambiental mucho mayor», detalla.

«Apunto al consumo responsable de los recursos y abarca muchos ámbitos de la vida. Si más personas hicieran una transición a una dieta basada en plantas seríamos más sustentables porque 1 kilo de tomate puede utilizar 300 litros de agua potable, mientras un kilo de carne 15.500″, asegura.

Silva dice que esto es una carrera contra el tiempo. «Es como si nos anunciaran que va a caer un meteorito mañana. Esto es demasiado grave porque el día se está adelantando, va a llegar un momento en que la Tierra no podrá regenerar nada y al no poder, ¿qué pasará? Los ecosistemas morirán y si eso sucede se acerca nuestra desaparición como especie. Estamos a la puerta de la sexta extinción masiva con nosotros incorporados y estamos hablando dentro de este siglo, probablemente vamos a estar vivos», sentencia.

Mapa mundial que detalla por país qué día consumirán por completo sus propios recursos naturales

El caso de Chile es alarmante, si bien este año el promedio mundial del término de los recursos naturales es el 29 de julio, para el país fue mucho antes: 19 de mayo.

«Nuestro país está pésimo, el mayor daño está en la forma que consumimos agua porque es la base de todo. La minería, la explotación forestal, toda la industria intercepta y contamina el agua y con eso dañan todo el ecosistema. En Chile no hay un monitoreo que sea punitivo, que castigue de manera dura a estas empresas, quedan estos desastres y todos quedamos de brazos cruzados porque no están los instrumentos para poder sancionar y más que eso, poder recuperar esos ecosistemas que destruyen», dice Silva.

Para Silva y Spencer una de las soluciones va en optar por la economía circular. «Esto no se trata de extraer, usar y botar en una línea recta, como se hace actualmente en la economía lineal. Sino que extraer, usar, reutilizar y cuando los productos llegan al término de su vida útil, se reintegran al mismo círculo y siguen en el ciclo», explica Spencer.

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«Es reutilizar la materia que hoy día estamos considerando como desecho. El plástico es muy reutilizable, no es malo, lo que está mal es cómo lo estamos utilizando», agrega.

Silva propone las ’10R’ para un consumo responsable. «Lo más importante es dejar de consumir lo que no se necesita. No necesitamos tener incontables pares de zapatos ni ropa por montón, el planeta ya no soporta tanto consumismo. La actual economía se basa en el crecimiento y el planeta nos está pidiendo que paremos».

Silva pone énfasis en la cantidad de humanos que habitan actualmente el planeta. «Todos los días 250 mil personas nacen y llegan al planeta a consumir, mientras la Tierra nos sigue pidiendo que paremos», detalla. Este promedio se puede revisar en la página WorldOmeters.

«Necesitamos más de un planeta y medio para satisfacer a todo el mundo. No cuadra por ninguna parte, estas cifras son una gran alerta estructural que de alguna manera nos está diciendo que no podemos seguir viviendo como estamos», enfatiza Silva.

COP25

Este año Chile será sede de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y las dudas sobre la coherencia de que este evento se desarrolle en el país no faltan.

«El hecho de que la COP25 se realice en Chile es una gran oportunidad para visibilizar y poner en vitrina la magnitud del daño ambiental que le hemos causado al planeta, y junto con eso, las formas de revertir el problema. Pero veo debilidades estructurales, no es aceptable que por un lado existan acciones tendientes a mejorar instrumentos y acciones beneficiosas para el medioambiente, mientras el mismo Estado permite el desarrollo de la explotación del carbón, plantas termoeléctricas e hidroeléctricas, así como la privatización del agua», explica Silva.

«Además, la estrategia que ha implementado el gobierno no ha promovido la participación activa desde los gobiernos locales, regiones y la sociedad civil», agrega.

Para Spencer, Chile tiene un largo camino que recorrer en cuanto a políticas públicas y legislación. «No puede ser que en redes sociales el gobierno publique sus ideas renovables y después masacren los ecosistemas en el sur y Quintero«, enfatiza el académico.

«Estamos dominados por factores económicos y todo se transa en base a eso, pero tampoco lo analizan de la manera correcta. Cuando se hace una represa se dice que la decisión se tomó en base a factores económicos, pero el año 2017 hubo 320 billones de dólares en pérdidas a nivel global por catástrofes climáticas y los políticos todavía no quieren incluirlo como tema de legislación, a pesar de que nos está afectando económicamente», explica Spencer.

29 julio, 2019

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