Política

La nueva vida de la FECH: mural homenajea a mujeres y activistas latinoamericanas

8 abril, 2019


El pasado viernes 5 de abril se inauguró en la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) un nuevo mural llamado «Marcha Feminista, murales para una nueva vida». En él se ven retratadas muchas mujeres del contexto latinoamericano que han sido impulsoras de cambios sociales y en diversas áreas y otras que han sido invisibilizadas y maltratadas por el sistema. Además, el tradicional retrato de Pablo Neruda fue borrado de la sala de conferencias.

Todo esto sucede a un año del «mayo feminista», las jornadas de paralización y protesta iniciadas por las estudiantes de la carrera de Derecho de la Universidad Austral en abril del año pasado y que se contagió a lo largo de todo Chile por varias semanas, exigiendo protocolos y la salida de los profesores, funcionarios y compañeros de carrera abusadores de sus lugares de estudio.

«Este mural nace desde el profundo respeto hacia las mujeres que históricamente no han sido reconocidas en su legado y fuerza de trabajo. Como acto de justicia, en estas paredes hoy solo hay mujeres. Luchadoras, fuertes, creadoras y que se resisten a la violencia e injusticia. Ellas nos han trazado parte del camino y levantan con fuerza su voz demostrando que la lucha no es sólo escrita por hombres. ¿Qué nos enseñaron de Gabriela Mistral? ¿En qué puesto la pusieron durante años? Siempre relegada a la sombra de Neruda o Huidobro. Históricamente se le ha puesto énfasis a un par de versos que escribió con tinte maternal», son las palabras que Arheli García, productora general de la FECH y Coordinadora de Extensión, pronunció en una parte de su discurso, en la inauguración.

En las paredes de la casona de la calle Periodista José Carrasco Tapia, ahora se pueden ver impresos los rostros de Joan Jara, Gladys Marín, Carmen Gloria Quintana, Alicia Vega, Cecilia, Ana González de Recabarren, la activista feminista y medioambientalista hondureña asesinada en el 2016 Berta Cáceres, la brasileña Marielle Franco y Macarena Valdés. También están la joven lesbiana asesinada a sus 23 años, Nicole Saavedra y Mara Rita, poeta y activista trans, entre muchas otras.

«Cuando las estudiantes y funcionarias comenzamos con el proyecto de querer cambiar los murales, tenía mucho que ver con que en ellos solo habían hombres. Y en el mural del segundo piso, de la sala de conferencias estaba omnipresente Pablo Neruda. Era el personaje más grande, el que te miraba cuando llegabas a la sala. Y creo que para todas era bien violento esto, sobre todo sabiendo que fue un violador, un abandonador y esa era una decisión súper importante», explica García en entrevista con este medio.

*De izquierda a derecha: Macarena Valdés, Elena Caffarena, Ana González, Joan Jara, Margarita Pisano, Gabriela Mistral, Mara Rita, Nicole Saavedra, Joane Florvil.

«Fue un proceso complejo y difícil. No lo hicimos solo Estefanía Leighton (la muralista) y yo, también estuvieron las mujeres de la mesa de la FECH; Karla (Toro), la presidenta, Francisca Ochoa y otras estudiantes de distintos espacios de la Asamblea de Mujeres, de otras partes de la universidad. Empezamos a ver que eran muchísimas. En una sola conversación salieron cien mujeres importantes. No queríamos abarcar solamente la universidad ni tampoco Chile, sino que se saliera de ciertos referentes como Simone De Beauvoir y abarcara a Latinoamérica». 

«Empezamos a hacer un documento y comenzamos a seleccionar. Y fue un trabajo súper difícil. Todos los días salía, miraba (el mural en construcción) y pensaba ‘nos faltan tantas’, porque tampoco hay espacios en donde las mujeres estemos, en todas las paredes, en todos los libros, no hay. Recién ahora se empiezan a nombrar en publicaciones, hay ciertos reconocimientos a la vida y obra que han hecho las mujeres a lo largo de la humanidad. Así que fue una decisión compleja y que se fue definiendo también por el trabajo de Stefi. Es muy lindo ver cómo ella les dio vida a estas mujeres, ella trabaja un muralismo como de realismo mágico, se adueña de algunas características para poder pintarlas, pero siempre muy latina, con mucha vegetación, mucha tierra, raíz, que era muy importante para nosotras», explica la productora. 

«Cuando Arheli me invitó y me contó lo que quería hacer fue súper emocionante. Era un tremendo desafío también. En esta ocasión no era solo pintar un mural o contar una historia mía, sino contar la historia de muchas, hacer una investigación de cada mujer, conocer sus vidas, sus historias. Ha sido súper fuerte y emocionante para mí participar de este proyecto. Al principio tal vez no dimensioné, o sea, entendí que era un desafío porque además es hacer retratos y yo no soy realista, tengo otra manera de expresar en mi arte. Emocionalmente ha sido muy fuerte, más de lo que pensé», relata Estefanía, joven artista que de forma autodidacta se abrió un espacio importante en el muralismo a nivel latinoamericano, con participaciones en festivales y bienales de arte urbano.

*Estefanía Leighton, artista encargada del nuevo mural

«Vinculo mucho mi trabajo con influencias o referentes del muralismo chileno, de las brigadas de los años 70 pero empecé y trabajé mi pintura en mi viaje por Latinoamérica, entonces sin duda la inspiración y los referentes directos de cada lugar, los paisajes diversos, las lenguas distintas y los alimentos, son una influencia en colores que tal vez se puede ver claramente. Me inspiro en eso y me encanta, utilizar ese trazo negro y la gráfica de colores planos, pero con los colores que me dio Latinoamérica, creo que me nutren a mí y también al resultado de la pintura», comenta Estefanía.

«Ella marcó nuestras vidas»

Al mediodía del viernes se podía ver a mucha gente en el patio de la casona. No hubo autoridades, pues todas ellas estaban concentradas en los actos de Inicio de Año Académico protagonizado por la visita de Judith Butler. Pero entre la masa de gente se podía ver a la cineasta, profesora e investigadora Alicia Vega, una de las homenajeadas. También a familiares de otras retratadas, como por ejemplo a Rubén Collío, compañero de Macarena Valdés y sus hijos. «A nosotros nos contactaron de la secretaría de la FECH para primero preguntarnos y eso me parece muy respetuoso y valorable, que hayan tratado de tomar contacto con nosotros para saber si queríamos autorizar que pintaran la imagen de Macarena en el salón principal, junto a otras mujeres que han sido iconos de la lucha durante muchos años», relata Rubén. 

*Rubén Collío en la FECH

«Para nosotros es un honor como familia que consideren la lucha de Macarena más que por el hecho de cómo murió, sino cómo vivió ella, por la forma en la que llevó su vida adelante por cómo inspiró a quienes estuvimos a su lado y por cómo sigue inspirando y fortaleciéndonos cada día en la búsqueda de justicia. Decidimos venir como familia. Ando con nuestros cuatro hijos, porque es importante para ellos también entender y aprender cómo vivió su madre, cómo fue su mamá, para que tengan clara cuál es la imagen que deben seguir. Es lo mínimo que uno puede hacer por una persona que uno quiere y respeta tanto, cuando otras personas también quieren homenajearla de una manera tan linda y tan importante, que es recordar a las mujeres que han luchado y marcado. Porque muchas veces uno no se da cuenta cuánto influye en las demás personas y todos quienes conocimos a la Negra, ella marcó nuestras vidas y nos dejó claro cómo era el camino a seguir. Y por eso estamos acá». 

8 abril, 2019

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